Te busco y te extraño.
Pero ya no existes,
no para mí.
Eres mi quimera favorita
y mi sonrisa amarga.
Eres el recuerdo que despierta una vieja canción.
Pero eso se soporta,
el dolor propio se maneja con facilidad.
Es tu indiferencia la que me asusta,
y mi debilidad a ella la que me mata.
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